
1 kilo de tomates
750gr de Azucar
Una pizca de jengibre molido
El zumo de un limón
Una pizca de canela
Bien, partiendo de la base de que la quería usar para acompañar carne de primeras, he usado menos azucar, es decir, como la mitad del peso en azucar. Bueno, después de esta aclaración porque es que sino sale demasiado dulce y no me acaba de gustar y además no llegué a hacer ni medio kilo... pongo lo de teórico porque es como se suelen hacer las mermeladas en general.
En un cazo hervimos agua y metemos los tomates, los escaldamos (2 o 3 minutos son suficientes), y pelamos los tomates y troceamos, se le pueden retirar las pepitas pero a mi me gusta verlas, así que es a gusto. En una olla de barro vamos añadiendo los tomates pelados y troceados, añadimos el zumo de limón, el azucar, el jengibre y la canela. Dejamos a fuego lento removiendo constantemente, cuando veamos que ha cambiado el color a más rojizo y la consistencia es un poco más espesa, estará listo (40 -50 minutos)
Lo vertemos en un recipiente bien limpio y esterilizado y listo!
Una buenisima mermelada para acompañar ensaladas, carnes, untado en pan con queso e infinidad de posibilidades!